Blitzkrieg



Con Polonia al Este y Francia al Oeste, Alemania necesitaba mantener solo un frente activo, como ya hizo en 1914. Su intención estratégica era liquidar un frente con la mayoría de sus tropas para luego concentrar los esfuerzos en el otro. Así oriento casi todo el ejército y la aviación hacia Polonia, mientras la inacabada Línea Sigfrido apenas era cubierta con una guarnición escasa.
L a palabra mágica era Blitzkrieg , la guerra relámpago, en las mentes más lucidas del ejército alemán pesaba la agonía de la primera guerra mundial. El país no podría sostener largo tiempo otro conflicto de desgaste, sometido a las privaciones y a la erosión continua de sus reservas.
L ejército estaba además mal preparado. Hitler había asegurado a los generales que no era previsible un conflicto al menos hasta 1944, y cuando la guerra llegó, no había tanques pesados, sino únicamente de 20 toneladas. Rápidos pero débiles en armamento, maquinas aptas para avances profundos e incursiones. Pero incapaces frente a un enemigo tenaz y bien armado.
La idea de la Blitzkrieg no era propiamente alemana, sino británica, fueron militares ingleses quienes desarrollaron a partir de 1918, la idea de que los tanques eran el arma del futuro. Pero no tuvieron éxito frente a sus paisanos, orgullosos de haber ganado la gran guerra.
A pesar de la evidencia, las batallas de carros de 1917 no iluminaron las mentes de los altos mandos aliados. El tanque fue considerado un arma más. Integrada en las tácticas tradicionales y supeditada a una infantería que se movía lentamente a pie.
En Alemania, en cambio, el general Heinz Guderian comprendió que los blindados apoyados por una buena aviación táctica, eran un arma espectacular. Trabajó la idea durante años y, cuando Hitler llego al poder, encontró su apoyo.
El alto mando alemán era reticente a una innovación como aquella, pero tradicionalmente los militares prusianos creían en las ofensivas y las batallas de desgaste no podían serles tan gratas como a los franceses, porque habían sido un gran fracaso.
El grueso de su ejercito siguió las ideas de sus generales, mientras se creaban unidades con la nueva concepción, Seis divisiones perfectamente equipadas y organizadas, era todo cuanto había dispuesto en 1.939 para la Blitzkrieg. Y una magnifica aviación de apoyo, capaz de dominar el cielo sobre las panzer, machacar obstáculos y descubrir movimientos enemigos.
Alemania movilizó 98 divisiones, de las que 52 estaban en activo. Las 46 de reserva llegaron en mala forma, 36 de ellas encuadraban a veteranos de la Primera Guerra Mundial, mayores de cuarenta años y con un desconocimiento total del armamento y material moderno. Reclutas con solo un mes de servicio formaban las otras 10.
Solo las 6 divisiones Panzer y una aviación de 1.800 aparatos podían llevar a cabo una guerra diferente. Y, aunque no era su proyecto el alto mando alemán aceptó el ensayo.

guerra relampago